domingo 23 de noviembre de 2008

El gato

Lo llaman Bizco, Tuerto, Pancho, Misu… Es un gato callejero enorme que ronda la panadería. Es listo y enseguida supo que yo adoro a los gatos. Al principio me ronroneaba y paseaba por mis piernas para conseguir comida. Ahora me sigue, me llama y cuando quiero darme cuenta estoy hablando con él mientras escucha atentamente lo que le digo. Me hace compañía cuando estoy sola y yo le echo de menos cuando no está.

Lo llaman Bizco, Tuerto, Pancho, Misu… Yo simplemente, hablo con él..


lunes 17 de noviembre de 2008

El juicio

De repente pasó delante de mí. Lo contemplé asombrada, era imposible lo que estaba viendo.

- Llego tarde, llego tarde, llego tarde
- ¿Por qué llegas tarde?
- No puedo entretenerme pero es un juicio muy importante, y yo llego tarde. Adiós.


Observé cómo se alejaba, y sin pensármelo dos veces lo seguí. Nunca he sido cotilla, pero cualquiera que hubiera visto a ese conejo blanco enchaquetado mirando constantemente su reloj hubiera hecho lo mismo que yo.

- ¡Espere Señor Conejo! ¿Me deja ir con usted?- Las cosas como son, ese juicio tenía que ser digno de verse-.
- Por supuesto que puede acompañarme, es más, usted también llega tarde.

Me quedé parada, ¿cómo que yo también llegaba tarde? Que yo supiera a mí nadie me había hablado de un juicio, y menos con conejos enchaquetados.

- Por favor, sígame y no se pare. Llegaremos muy tarde.

No me quedó más remedio que echarme a correr detrás de él por el camino de la montaña hasta que llegamos a las tuneras, entonces se agachó y se metió por en medio de ellas. Estaba loco ese conejo si pensaba que iba a seguirlo por en medio de las púas. Claro que con lo que no contaba yo es que salieran dos gaviotas vestidas de policía y me empujaran por el hueco.

- ¡Hey suéltenme! ¡No he hecho nada malo!
- Reserve sus palabras ante el juez por favor.

Me callé. Sí ya sé que más de uno pensará que por qué hice caso de dos pájaros, pero es que imponían bastante.

Al pasar el hueco un “¡Haalaaaaa!” se escapó de mi boca. Era una sala enorme, en los asientos susurraban e-mails, página webs, algunos vídeos de youtube y varios animalillos (un par de gatos, unos cuantos perros y algunos ratoncillos, los típicos curiosos vamos). Eso sí, todos muy bien vestidos. Al frente de la sala y mirándome fijamente el conejo de marras. A su izquierda me sonreía la máquina de cortar embutidos. A su derecha mi ordenador.

Me sentaron de frente a ellos. Las gaviotas volaron hacia dos farolas y allí se quedaron mirando. El conejo carraspeó y empezó a hablar.

- ¡Ejem, ejem! –ya dije que había carraspeado- Estamos reunidos aquí para celebrar este juicio contra Patricia, más conocida por Patri. Acusada de abandonar todo lo relacionado con internet y el mundo bloguero-Aplausos por parte de los presentes-Dígame ¿puede usted explicar este abandono?
- Estooo…. -¿pero quién me manda tener estos sueños?- La razón de mi abandono es que he estado inmersa en el trabajo, pero no he abandonado nada. Yo he actualizado y he mirado el correo.
- ¡¡MENTIRA!! –gritó el ordenador con una voz aguda que hacía daño al oído- Mirar el correo una vez a la semana y actualizar en los cumpleaños no te libra tan fácilmente. Aquí nos referimos al abandono de mirar los blogs amigos, los vídeos de youtube y mirar los power points de tus correos. – Unos sollozos se oyeron de trasfondo, por supuesto eran los aludidos llorando como magdalenas. Debo reconocer que empezaban a darme pena- ¿Tiene algo que objetar a eso?
- Disculpe mi querido señor- ¿cómo puede tener esa voz tan hortera la cortadora?- Mi querida Patri ha estado muy ocupada aprendiendo a cortar embutidos, a poner bandejas de dulces y a no equivocarse con la caja. Y todo esto con la sonrisa siempre puesta pasara lo que pasara.- Esta vez se oyeron aplausos en un rincón. Me quedé perpleja cuando vi a varios embutidos, dos ensaimadas, una milhojas y varios panes haciendo la ola.
- ¡Ejem, ejem! –el conejo volvió a carraspear- Dígame Señora Patri, ¿piensa abandonar el mundo de internet?
- No señor. Nunca haría eso.
- ¿Y por qué no?
- Porque es un mundo que me encanta, con el que he reído y he llorado, y por supuesto, he hecho muchísimos amigos, aunque es cierto que últimamente lo tengo un poquito a un lado…
- ¿Está usted arrepentida?
- Sí señor.
- Muy bien. Pues yo te condeno a mirar el correo y los blogs de tus amigos todos los días, a actualizar tu blog por lo menos una vez a la semana y a visitar youtube y otras páginas asiduamente. ¿Está usted conforme?
- Sí señor, estoy conforme e intentaré cumplirlo.
- Entonces doy por terminado este juicio, y espero sinceramente no tener que volver a traerla. ¿Me ha entendido?
- Sí señor.
- Se levanta la sesión.

Me quedé sentada mientras el ordenador y la cortadora se estrechaban la mano y algunos de los presentes me daban golpecitos en la espalda. Las gaviotas me volvieron a agarrar y me llevaron volando hasta mi cama. Mientras veía por la ventana como se alejaban y sin tener muy claro si lo había soñado o no decidí que lo mejor sería hacer caso. Ahora mismo no quería saber qué me esperaba si no cumplía lo prometido.

Así que aquí me tenéis, dispuesta a dar la lata de nuevo y pidiendo disculpas por mi abandono.
Nunca os he olvidado, a ninguno. Os quiero todos.

Besotes de vuelta para todosssssssss